14 abril 2011

Yo en cuanto tú


Si se me enredó la lengua,


si las palabras se atropellaron una y otra vez,


si las manos enfatizaron efusivamente cada descripción,


si los cachetes se rebalsaron de sangre,


si los dientes no hacieron más que morder a los pobre labios,


si los ojos se encandilaron a si mismos con su brillo y si me reía sin mirar…




seguramente estaba hablando de ti.




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