24 julio 2011
14 junio 2011
Lo sé
_E.: busca.
_Y.: ...cómo saberlo?
_E.: lo sabes!
_Y.: me iré a buscarlo.
_E.: luego me comentas como te fue.
_Y.: seguro.
_E.: Adiós.
_Y.: Adiós.
09 junio 2011
Catalina Bahía
Catalina tenía la rutina del eterno crepúsculo en la piel. Su comarca de sexo en una esquina, sus hectáreas de pecho en un vaivén.Catalina sabía el argumento de la sábana rota por amor, me soplaba la letra con su aliento y nos iba surgiendo esta canción.
Labio sobre labio, sobre labio, y la península mía. Beso contra beso, contra beso y tu bahía.
Cuando se hacen las dos de la mañana, cuando se hacen las cuatro del amor. Sus pupilas se hamacan porcelana en ojeras de rímel y carbón. Catalina de fuego y nicotina, esperando volver a comenzar. Bocanada profunda que ilumina la mirada marrón de par en par.
Labio sobre labio, sobre labio, y la península mía. Beso contra beso, contra beso, y tu bahía.
La mirada en el techo de los días, la ceniza en el suelo del pudor y su nombre arrugado en una silla, su apellido tendido del balcón.
Encendé la fogata que combina mi melena, la tuya y la del sol. Un retrato de fuego, Catalina, con rutina de lento caracol.
Labio sobre labio, sobre labio y la península mía,
05 junio 2011
Sueño mágico
El ambiente evocaba los mejores recuerdos infantiles, las mascotas reproducían ese amor nostálgico tan presente hoy; la cocina vieja, la oscura, la helada; la tele antigua, la única, la de las onces más ricas, y, por supuesto, la mujer y el hombre que escribieron la historia. De pronto, de la nada –o del todo-, me encuentro allí conversando con una sombra que me ayudaba a apaciguar los deseos de mirarlo… dejé al orgullo seguir su curso. La excusa era llegar al otro extremo, pero la imagen me interrumpió y no fui capaz de sostenerla, como una niña retrocedí y me ruborice. Corrí-
Deambulamos creyendo no ser vistos, esperando la oportunidad correcta. Tácitamente acordamos la sala como punto de encuentro, sin olvidar la parafernalia (era necesario para que todo tuviera -aunque fuera- un poco de sentido).
Una sonrisa me delató y respondiste tomándolo como un sí, me miraste y reconociste inmediatamente los ojos sin obstáculos, lo vi en los tuyos. Muy –en serio muy- sorprendida pregunté qué hacías por esos lados llenos de mi vida, pero a los que tú de ningún modo pertenecías. Un gesto de gracia y una amistad, eso fue. Cumplías con uno de tus hobbies, que me era desconocido y que no alcance a comprender, pero no importaba, ya habría tiempo.
Éramos tan contemporáneos, ninguna pausa, ninguna incomodidad, solo complicidad. No hubo necesidad de retornarnos, parecía un largo sueño del que habíamos despertado para continuar. Lo asumo, no recuerdo con precisión el momento previo a la caricia en mis piernas, pero comprobé una vez más, con suma certeza, que contigo los tabúes y pudores no se cuestionan… no existen más.
La escena estuvo tan cargada de sutilezas, de referencias a un momento común y concreto, de recuerdos llenos de emociones (o sentimientos). Los actos oníricos están repletos de razón y de complejidad, de deseos, frustraciones y ambigüedades, y aunque desenredar un sueño es un tanto frustrante, es mucho más gratificante que resignarse a la explicación y la desesperanza de la vida a ojos abiertos.
En la vida somos los culpables… en los sueños somos los compositores-

03 junio 2011
-
No abras la puerta… no des las gracias… no digas “a ti, a ti”… no mires con esa cara… no me beses así… no me abraces fuertemente… no hables de recuerdos… no te alejes… no digas que me cuide… no te despidas… no me dejes…
ir.
-
31 mayo 2011
Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
Julio Cortazar.
26 mayo 2011

o no encontrarse jamás.
[es tan común sentir.se especial]
18 mayo 2011
Chau número tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
13 mayo 2011
09 mayo 2011
Más que una excusa por lo lleno que estaba el metro, fue un gusto que me quise dar después de mucho tiempo: disfrutar de la calle y su monotonía; qué sabe uno que se puede encontrar en unas veredas angostas rodeadas de altos ladrillos y muchas hojas caídas. Cada paso que di fue como una bocanada de aire fresco, una sensación de que estaba disfrutando de mi tiempo, conmigo, a solas con el mundo.No se necesitaron muchos elementos para disfrutar de un momento así, o al menos yo no soy tan exigente: un reproductor de –buena- música y una cámara, para plasmar las nociones de tiempo y espacio que tan lejos estaban de mi mundo.
Sentir la brisa en la cara, en una tarde no fría de otoño y observar, por sobre todo observar e impregnarse de la libertad que emana de la ciudad -no de sus personajes-. Si tan solo te detuvieras y sintieras como los sentidos se apoderan de tu cuerpo y te dejaras acariciar por las aceras ásperas, por el cálido sonido de las hojas al quebrar y por los colores llenos matices de una noche especial (como todas, como pocas, especial)…
Y aunque disfruto como solo yo sé de la soledad de mi entorno, me sentí abrazada de cosas y hechos a los que poner atención, cosas que, como todas, sólo pasan una vez en la vida y que yo hoy, hace un rato, no me quise perder, y me sentí bien, enriquecida por ese abrazo cálido que me hizo producir una sonrisa expectante y duradera, y que si bien, no hay nadie en casa que pueda verla, estoy feliz de sentir la tensión de mis músculos formando una media luna (hacia arriba).
No puedo negar que apareció un nombre y una silueta en mi mente, fue casi el sinónimo ideal de compañía callejera, quien reemplazaría la –buena- música sin dejar huellas de desatención, quien apuntaría el lente en la misma dirección y me sorprendería con un “whisky” en la mejor ocasión… y por supuesto quien me diría donde está el norte con risa burlesca pero sin mala intención.
Tal vez pasos más largos hacia el poniente puedan disipar dudas y capturar cuadros de alta definición.
O tal vez no… no.
04 mayo 2011

Qué podría llegar a significar un abrazo?
Qué es lo que realmente esconde uno bien apretado?
Qué lo es lo que me quiso decir?
No podía mirar, no me quería ir, no quería terminar.
Cómo pudo un abrazo cambiar tanto las perspectivas, cómo fue capaz de cambiar algo tan profundo en mí, y que, pensaba, era intocable, casi tanto como incuestionable, pero algo que me gusta muchas veces y que me defiende de ataques externos (pero queda desnudo frente a mi consciencia).
El abrazo fue mucho más que rodearme con sus brazos, fue más que un apretón de huesos; fue como una transferencia osmótica de mensajes que yo no pude entender, y que ahora que lo pienso, no querían darse a entender.
A pesar de la incomodidad de tener los pies en alto, de mi tristeza y de que una parte de mi sabía que eso no estaba bien, yo no quería que me soltara, quería que mis pulsaciones le convencieran que era un error y que este sufrimiento mutuo se podía evitar, pero estaba dolida, sorprendida y confundida, cómo una intensidad así se podía desteñir con una justificación que más sabía a excusa de libertad que a destiempo...
Y aunque lo intenté, me descuide y creí, esa llave de la felicidad se fue escaleras abajo-
28 abril 2011
Es raro sentir que hay un ser que duerme dentro de ti. En realidad se parece más a un coma, a una inconsciencia inducida por el tiempo y por la baja de dolor, por la emergencia de la tranquilidad. A veces se me aparece en los sueños, me dice las cosas que un día de cercanía y de piel me dijo, me mira con los ojos que me miró ese día de añoranza total; con su brillo me encandila pero yo no dejo de mirar. No pronuncia palabra, no hay mucho que decir, no hay nada que decir.Nos conocemos de antes, de una vida paralela, de voces y monedas distintas.
Me acuesto a su lado, su pecho me mece al ritmo de su lenta respiración, me acomodo y mi nariz toca su cuello, un sutil movimiento, como una descarga eléctrica se desprende y sé que me siente. Y pienso: seguro ahora me diría que mi nariz está muy fría, que le da cosa, pero yo lo sigo tocando sólo para molestarlo, sólo para provocar una escena graciosa, para que me rete y me diga que ya no me va a acariciar más hasta que entibie mi nariz.
Yo ahora entibiaría mi nariz por él. Por conseguir un beso delicado, una mirada llena de sorpresas, porque entrelazara mis dedos con los suyos.
Me siento y lo miro. No hace más que respirar. Se ve tan lindo. Tan lindo como yo lo quiero recordar.
Le digo que lo quiero, pero que no lo voy a despertar.
Le digo que lo quiero, que quiero ser lo primero que sienta, pero que no lo voy a despertar.
Le digo que nuestra historia va a seguir escribiéndose, que lo quiero y que no lo voy a despertar.
Le digo que quiero que me regale una canción, pero no lo voy a despertar.
Le digo que me voy a dormir, que fue un placer venir a verlo y que me diera tanto, que otro día volveré, pero que no prometo nada, sólo embellecerlo más.
Que volveré cuando se haya despertado, cuando tenga mi canción y la nitidez sea tan clara como su piel.
Lo abrazaré, pondré mi helada nariz en su cuello y le diré: abre los ojos, estamos juntos.
26 abril 2011
15 abril 2011
14 abril 2011
Yo en cuanto tú
Si se me enredó la lengua,
si las palabras se atropellaron una y otra vez,
si las manos enfatizaron efusivamente cada descripción,
si los cachetes se rebalsaron de sangre,
si los dientes no hacieron más que morder a los pobre labios,
si los ojos se encandilaron a si mismos con su brillo y si me reía sin mirar…
seguramente estaba hablando de ti.
09 abril 2011
De un tiempo a esta parte vengo sintiendo unas irresistibles ganas de decirle a alguien todo el caos que me produjo, todo el desorden que me dejó. No suelo sentir arrepentimiento por las cosas que hago, pero esta vez sí me cuestioné un par. No, no me arrepiento, defiendo a la persona que fui en ese momento, siempre cuerda e intrépida. De esas a las que le gusta dejar huellas –forma de desprenderme de las mías–, la sutil y muchas veces silenciosa. Y así me manejo, observando, analizando, extrapolando gestos y pensamientos.
Cuesta que me entren balas, pero lamentablemente no soy infalible. Me quebré, me compuse y me paré.
La noche me quiebra el servicio, mis defensas se van a dormir y quedo sola en la penumbra, con los recuerdos que me marean y las fantasías que dan la pelea una vez más. No hay otra forma de entrar a la inconsciencia? No podría tan sólo contar ovejas y ya, dormida. Es así como empezamos otra vez, los eternos monólogos de desprendimiento de sentimientos, rencores, odios y besos.
Las muchas ganas de hablar me cierran la garganta y por momentos dejo de respirar y hasta de razonar. Yo siempre digo: las decisiones se respetan! Por más que duelan, confundan o maten.
No voy a sucumbir…
11 marzo 2011
21 febrero 2011
Regalo
De esos que me gustan.
De los que están llenos de sentido y sentimientos.
De los que llegan a llenar un vacío y que van más allá de lo material, porque están cargados de una energía especial.
De esos que da miedo abrir, por no querer dañar ni un poco la envoltura.
Un regalo que deje shockeado al destinatario, que vea y recontra vea y el único pensamiento sea: …
En serio… quiero hacer un regalo.
AH!, quiero hacer un regalo…
-pero no sé a quién-
Estoy sufriendo un alcance mental del tercer tipo.
Perdón Freud, estoy pecando de proyección.
Perdón…
14 febrero 2011
14 de Febrero: forever alone o locamente enamorado
14 de febrero… día del amor, día de los enamorados.
14 de febrero, el día en que recuerdas que te gusta estar solo, pero tampoco eres fanático. Hoy es cuando te pones melancólico y no quieres salir a la calle solo porque seguramente te va a dar alergia tanto amor flotando en el aire, o lo mejor (o peor) sales a la calle SOLO para demostrar que para ti es cualquier día, que no te afecta, que es solo una fecha creada por el comercio para vender los chocolates y las flores que no venden durante el año. Para ti que piensas así: sabes?, no te creo. Si, así, no le creo a la gente que tilda este día de comercial, no porque lo sea o no, sino que no creo ese pensamiento. Para mi es solo resentimiento. Qué tiene de malo dedicarle un día del año a algo en concreto, así como las madres y los padres tienen su día, cada nombre tiene su día, por que el amor no puede tener uno también?. Solo porque es un tema conflictivo, sensible y delicado para algunos?. Bueno, no todos tienen la fortuna de estar acompañados el 14 de febrero, pero que pasa si llega el amor el 15 de febrero?, seguro, pero seguro que piensas: por que no fue ayer?, hubiese sido mas mágico y especial. Ves, es cosa de cómo se mire.
Feliz día para los que comienzan una historia este día. A los que les cambia la vida este día, amorosamente hablando.
Feliz día a los enamorados (porque no es amor de amigo, ni de madre a hijo, no no, no se confunda, amor de pareja).
Qué aprovechen todas las promociones que existen hoy para ellos, que repleten los parques y las heladerías, y por qué no, los moteles también.
Y bueno, a nosotros nos queda esperar el día del amigo que es en… julio?

06 febrero 2011
Paralelos-
Hace unas 50 horas atrás llegué a una conclusión: volvería. Tu fuego se apagó, pero debajo del polvo arden cenizas de una vida pasada. Es que fuiste tan preciso, el momento más correcto que he tenido en la vida (en una vida de 21 cortos años). “Tanto tiempo!” – “Si, por qué?”.
La primera de las tantas preguntas que me hicieron reflexionar. Por qué nos fuimos tanto tiempo, qué hicimos, quiénes éramos ahora?.
“Sabes algo?” – “No, qué?” – “Te quiero” – “Por qué?”
Qué difícil fue encontrarle las razones a ese querer, pero tu respuesta fue inmediata y clara. Y me dejó pasmada. Supe que también te quería, y mucho.
Nos volvimos seres cotidianos, nubes condensadas en el mismo día y que aunque volaban paralelamente, la distancia –nuestra- era la más mínima.
Estuviste cuando cerré una de las puertas más pesadas de mi vida, me contuviste, me apoyaste y me abrazaste (yo lo sé). Fuiste tan cálido, tan suave, tan fuerte. Fuiste lo que yo no conocía. Fuiste amor.
La embriaguez fue pausada, lenta, pero aplastante.
Nos volvimos tan necesarios. Tan íntimos. Tan desconocidamente conocidos.
“Te quiero inmensamente” – “A mi me parece que eso tiene otro nombre”.
Ahora ya lo sé bien, hay que llamar a las cosas por su nombre. Tú me quitaste los miedos y me plantaste las certezas. Estaba segura de lo que sentía pero me camuflaba.
Me desnudaste, me miraste y el silencio inundó. Las palabras se volvieron tan vulgares en ese momento, que habría sido negligente hablar.
“(…) te amo” – “…”
Las miradas invisibles pero sinceras, la falta de letras pero el exceso de sentimientos llenaban mi ambiente y el tuyo. Mi velo de amor cobijaba tu cuerpo.
Paralelos, pero juntos. Siempre juntos.
Un día pisamos el mismo suelo, nos fundimos en el mismo abrazo y miramos la misma foto.
Los dedos amantes se envolvieron en una caricia tímida y fugaz, que repitieron hasta agotar la botella de cerveza rubia y el pucho solitario.
Me guiaste por ese mundo irreal y mágico, de mucha gente y música ambiente. Y ya en el último escalón, el jazz fue testigo de cómo mis labios curaban a los tuyos. Y de cómo tus labios curaban a los míos.
La belleza urbana se volvió secundaria a tu lado, no era más que rutina bohemia. En cambio en tu rostro yo tenía mucho por descubrir, así que no iba a pestañar.
Conocí tus lugares, sentí tus aromas, oí tus sonidos, toque tus sueños.
Acomodé mis pupilas y tome tu mano, brevemente bailamos, hasta que nuestras bocas se encontraron y comenzaron a decirse lo mucho que se deseaban, con su lenguaje tan exquisito.
“Reconoces la canción?” – “Si…”
Al fin dibujamos la escena del acto final. Nuestros cuerpos desalmados quedaron inmóviles mientras el telón nos cubría y nuestros corazones aplaudían.
El corto circuito lo produjo el último beso. Y en ese destello de luz volvimos a donde debíamos.
Tú allá.
Yo acá.
Paralelos.
Y ya no juntos.
30 enero 2011
Lovers go home!
Me pareció bastante novedoso, teniendo en cuenta que todo comenzó con una respuesta de ese tipo.
Logramos camuflar la conversación con palabras ajenas que se sentían muy nuestras.
Pero siento que en mis indirectas paradojicamente robé versos muy explícitos y tú seguías jugando a decirnos poco con muchas palabras. Lo recuerdo bien, fue una buena bienvenida.
Ahora soy yo.


