Y se lanzó otra vez
Escaló el muro de la insatisfacción
Y se cortó con el filo del placer
Buscó remedio en tan preciado árbol
En aquel que parecía tan imponente y majestuoso
Ese mismo que le contó historias sucias al oído
Se quería plantar junto a él
Tomar sus profundas raíces
Y compenetrarse con él y en él
No le costó mucho trabajo cavar
Sus uñas ya eran demasiado fuertes
Él la cobijó sin importar tiempo ni edad
Ella sabía que su corazón
La abrigaría en tiempo de lluvia y tempestad
Ella le contaba hasta sus más secretas locuras
Y él le relataba la existencia de una manera hermosa
Por supuesto tenían diferencias
¿Quién no?
Pero ella era tan débil
Que lo abrazaba y besaba en pocos minutos
Él sabía que era suyo el perdón seguro
Ella era dueña de un Te Quiero tan puro
De esos que sólo algunos pueden pronunciar
Ese que ella quisiera cambiar y evolucionar
Pero como siempre no era capaz de cantar
Él la miraba con sentimientos entre dientes
Que el miedo y la inseguridad no dejaban liberar
Por las noches se volteaba
Sólo para dejar nacer las gotas de amor que venían de su corazón
¿Pero qué le pasaba?
Él no quería mirarla
No quería hacer suyo aquel sufrimiento
Estaba orgulloso de su encanto pausado
Que provocaba gemidos en el alma encadenada
Las sonrisas arregladas
Los besos precisos
Los toques sencillos pero enloquecedores
Hacían de esta mujer
Alguien perfecto y carismático
Que olvida y perdona
Aunque este deshecha de desilusiones
Nunca hablaron de flores ni lunas
Para que abrir los ojos si así estamos mejor
No quiere oír historias de pasión y posible amor
No quiere sinceridad ni verdad
Así esta mejor
Así se siente mejor
Y por fin tocó el cielo
Por fin probo aquel manjar tan bullado
Jamás pensó que fuera tan dulce
Ni menos tan extasiante
Que le provocaría locura y perversión
Y que ocuparía sus cuerdas vocales de una manera tan delirante
Le hace tan bien
Ella se ve radiante
Mejor que nunca
Tan bella y sensible
Tan dulce y enamorada
Tan completa y misteriosa
Tan querible y relajada
Buscó refugio en los escasos rayos de sol
A ver si alguien le podría dar respuestas
Dejarse llevar no siempre trae cosas buenas
Aprendió que no es en vano pensar antes de actuar
Mantener la cordura y no extralimitarse
¡Pero no!, ella no se arrepiente
De nada
De nada en absoluto
Si tan sólo pudiera salir de la imaginación
Y plasmarse en su realidad
Dicen que la primera vez todo se siente el doble
Y ella lo comprobo
Aprendió a querer, cuidar, sanar
Pero no a ella misma
Quizás ese su mayor error
Velar por ese árbol
Ese que no fue capaz de dar un fruto
Que no quiso botar sus hojas por temor a que lo descubrieran
Al fin ella despertó
Y Francisca volvió
Pero sin un pedazo de ella
El que dolía y aquejaba
Ese que tanto mojó su falda con cristales resplandecientes
Nacientes de sus perlas inolvidables
Que recorrieron el manto que es testigo de besos y cariños
Suave y terso
Como aquel puñado de pétalos que ella misma lanzó
El día que te conoció.
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