09 mayo 2011

Más que una excusa por lo lleno que estaba el metro, fue un gusto que me quise dar después de mucho tiempo: disfrutar de la calle y su monotonía; qué sabe uno que se puede encontrar en unas veredas angostas rodeadas de altos ladrillos y muchas hojas caídas. Cada paso que di fue como una bocanada de aire fresco, una sensación de que estaba disfrutando de mi tiempo, conmigo, a solas con el mundo.
No se necesitaron muchos elementos para disfrutar de un momento así, o al menos yo no soy tan exigente: un reproductor de –buena- música y una cámara, para plasmar las nociones de tiempo y espacio que tan lejos estaban de mi mundo.
Sentir la brisa en la cara, en una tarde no fría de otoño y observar, por sobre todo observar e impregnarse de la libertad que emana de la ciudad -no de sus personajes-. Si tan solo te detuvieras y sintieras como los sentidos se apoderan de tu cuerpo y te dejaras acariciar por las aceras ásperas, por el cálido sonido de las hojas al quebrar y por los colores llenos matices de una noche especial (como todas, como pocas, especial)…
Y aunque disfruto como solo yo sé de la soledad de mi entorno, me sentí abrazada de cosas y hechos a los que poner atención, cosas que, como todas, sólo pasan una vez en la vida y que yo hoy, hace un rato, no me quise perder, y me sentí bien, enriquecida por ese abrazo cálido que me hizo producir una sonrisa expectante y duradera, y que si bien, no hay nadie en casa que pueda verla, estoy feliz de sentir la tensión de mis músculos formando una media luna (hacia arriba).
No puedo negar que apareció un nombre y una silueta en mi mente, fue casi el sinónimo ideal de compañía callejera, quien reemplazaría la –buena- música sin dejar huellas de desatención, quien apuntaría el lente en la misma dirección y me sorprendería con un “whisky” en la mejor ocasión… y por supuesto quien me diría donde está el norte con risa burlesca pero sin mala intención.

Tal vez pasos más largos hacia el poniente puedan disipar dudas y capturar cuadros de alta definición.
O tal vez no… no.



No hay comentarios:

warning!

PROHIBO COMPRENDER.